Como parte del plan de trabajo de Luis René Ruelas, expresidente municipal del municipio de Villa Corona, desde el año 2019 se puso en marcha un proyecto para ofrecer la regularización de predios a familias que requerían la certeza jurídica de sus terrenos. Desde que comenzó este proyecto de regularización, se otorgaron más de 30 escrituras a colonos de la colonia de “Las Cuevas”, quienes desde hace más de 20 años no tenían un certificado que acreditara la propiedad de sus viviendas.

A través del gobierno municipal como intermediario entre las familias de la población y el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS por sus siglas, antes CORETT), la pasada administración logró la regularización de algunos predios ubicados en la cabecera municipal, pero los efectos de dicho crecimiento irregular siguen notándose. 

Y es que, aunque la Ley General de Asentamientos Humanos indique en su capítulo 40 (Jalisco, 1993) que busca reducir y abatir los procesos de ocupación irregular de áreas y predios, la transformación en el espacio geográfico del municipio ha sido evidente. Si bien la situación de nuevos asentamientos en el municipio no es nueva, la expansión de la zona que los pobladores locales conocen como “Las Cuevas” (por el templo de arena que es destino turístico localizado en esta colonia) ha dado paso a un crecimiento territorial del municipio. 

Este hecho se replicó en la comunidad de Estipac, en donde hasta ahora, se cuenta con un registro de seis predios inmovilizados y en espera de regularización debido a un conflicto de posesión.


Vista aérea de los predios en espera de regularización en la colonia de Estipac



En palabras de José Alberto Pérez: “Íbamos a comprar un lote aquí para empezar a fincar, pero cuando nos dijeron que tenían problemas para darte los papeles, mejor buscamos en otro lado”. Y es que sólo basta con adentrarse a las desdibujadas calles de este rincón del municipio para ver que la irregularidad se deja ver también en el terreno del mismo, donde figuran divisiones en el suelo del que, en algunos lados, sobresalen sólo unas cuántas varillas sostenidas por cemento, mismas que indican la deserción de los pobladores en seguir construyendo.

Dicho crecimiento irregular en el municipio ha generado opiniones diversas entre los pobladores, sobre todo en Las Cuevas, colonia que se localiza en la cabecera del municipio, y es que una de las problemáticas antes y durante la regularización de los predios era la falta de agua y fallas en la electricidad. Según Javier Torres, un vecino de la zona, “antes no nos caía tanta agua como ahora porque la desviaban a Las Cuevas. Cuando la gente empezó a llegar (al asentamiento) se veían acarreando agua en baldes y se colgaban de la luz, porque también había apagones a cada rato”. 

Ejemplo de las edificaciones precarias en la zona de Estipac



Sin embargo, en contraparte con las declaraciones del señor Javier, en esta parte de la población se ha visto cierto desarrollo económico desde entonces, y es que el aumento de la población, sumado a un destino turístico único en el municipio, ha dado como resultado la apertura de tiendas de abarrotes y puestos de comida ambulantes que hasta hace unos pocos años no existían. 

El crecimiento ha sido tal, que, en marzo de este año, el expresidente municipal Luis René Ruelas, inauguró el hotel Boutique Marrakesh, un hotel de su propiedad cerca de la zona de crecimiento irregular de la cabecera municipal.

Vista aérea de la ubicación del Hotel Marrakesh, que deja de manifiesto el crecimiento de la zona


Dicho crecimiento territorial ha tenido tanta repercusión en la población, que varios migrantes centroamericanos que se desvían en su paso hacia Estados Unidos han encontrado en esta zona montañosa en su límite con el municipio de Acatlán de Juárez una forma de crear asentamientos temporales. 

Creando refugios improvisados con todo tipo de material que encuentran, como ramas, cajas de cartón, bolsas de plástico y costales, se refugian del sol y de la lluvia aprovechando los árboles y los lienzos de piedra que dividen las parcelas más recónditas de la zona. En palabras de un agricultor local, “cuando vamos al campo nomás encontramos las botellas y la basura que dejan, ahí también dejan sus bolsas y cartones abajo de los huizaches donde se quedan a dormir”. 

Y es que, desde que terminó la modernización del crucero de “El 40”, ubicado en la carretera Guadalajara-Morelia (SIOP, 2020), los migrantes han tenido que buscar una forma de conseguir dinero ahora que no pueden pedir ayuda económica en dicho punto, ya que los autos no reducen su velocidad o hacen alto total como antes lo hacían. 

En declaraciones de Manuel, un comerciante ubicado en las vías del tren, “ahora con lo del COVID-19, ya no se ven tantos, como dos o tres de vez en cuando, pero no llegan de a muchos, se ofrecen a lavar los vidrios de los carros de los que se quedan a comer o llegan a los cantaritos y se ganan sus centavos”. 

Cuando le pregunto si sabe dónde se refugian o se quedan a dormir, lo único que me comenta es que, por las tardes antes de que oscurezca, “se van por las vías pa’ allá”, indicando el camino de rieles que se adentra al municipio de Acatlán de Juárez.

Este punto, al ser un límite fronterizo entre dos municipios, se presta para que las autoridades de ambas administraciones hagan caso omiso de la presencia intermitente de migrantes. Y es que, como dice Manuel, “mientras no hagan nada malo la gente no les dice nada”. 

Estado actual de la estación de Tren Santa Ana de Acatlán de Juárez


En este municipio se ubica una estación de tren construida en el siglo XIX que ahora se encuentra en total estado de abandono y que, según varios pobladores, es refugio temporal para los migrantes que llegan en vagones de carga que provee de materia prima al Centro Logístico ubicado entre Acatlán y Zacoalco de Torres.

Si bien esta zona ha tenido varios proyectos para ser reactivada económica y comercialmente, el último de ellos fue una propuesta llamada “Vía Verde del Mariachi” (Gil, 2017), misma que no pasó de ser tan sólo un plan cultural premiado por el INAH en el año 2012